
Melocotón de Calanda







El Melocotón de Calanda, reconocido por su Denominación de Origen, destaca en el mercado por su gran tamaño, sabor excepcional y dulzura. Su cultivo es meticuloso, comenzando con la técnica del aclareo, que reduce el número de frutos en el árbol para asegurar un desarrollo óptimo, dejando una distancia de 20 cm entre cada melocotón. Durante los dos últimos meses de crecimiento, cada melocotón es embolsado individualmente en el árbol, madurando dentro de una bolsa protectora que garantiza su pureza al evitar el contacto con productos fitosanitarios y agentes externos.
La autenticidad del Melocotón de Calanda se verifica a través de la etiqueta negra numerada y el sello del Consejo Regulador presentes en los envases. Las industrias certificadas utilizan obligatoriamente estas marcas, permitiendo al consumidor identificar y rastrear el producto. La comercialización del Melocotón de Calanda se realiza desde mediados de agosto hasta finales de octubre, dependiendo de las condiciones climáticas. La presencia de melocotones con esta denominación fuera de este periodo debe generar desconfianza, ya que es probable que no sean auténticos.
Este proceso de cultivo y control garantiza la calidad y autenticidad del Melocotón de Calanda, un producto que ha alcanzado un gran prestigio gracias a su sabor y cuidado en su producción.
